Memoria Novohispana · Siglo XVII

La Sombra de Sor Juana

Nepantla, Estado de México Zona de los volcanes 4 min de lectura
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Leyenda completa

El relato

Al alba, cuando la luz entra oblicua por el corredor de la casa natal, algunos visitantes han visto una figura femenina quieta, leyendo sin pasar del todo la pagina. No cruje la madera bajo sus pies ni hace gesto de advertir su presencia. Esta alli como si perteneciera naturalmente al sitio, con la misma concentracion de quien aun no termina una linea importante. Nadie siente miedo inmediato; lo primero que llega es una especie de reverencia.

Cuando alguien intenta acercarse, la silueta se adelgaza en la luz y desaparece antes de tocarla. Por eso en Nepantla se dice que Sor Juana no pena: persiste. La palabra, trabajada con suficiente intensidad, deja una forma de presencia mas resistente que muchos cuerpos.

Hay guias que juran haber oido paginas volverse solas en habitaciones vacias o una pluma raspar mesa donde no hay escritorio alguno. Tambien se dice que algunos estudiantes, movidos por admiracion, dejan cartas o versos en la casa y regresan al dia siguiente para encontrarlos en otro sitio, apenas movidos, como si una mano curiosa los hubiera examinado sin llevarselos. Nadie habla de milagro; se habla mas bien de una cercania tenue, intelectual, casi domestica.

La leyenda resulta poderosa porque no dramatiza la muerte, sino la permanencia de una mente. En Nepantla se considera natural que una casa donde comenzo una inteligencia asi conserve algo de su modo de habitar el mundo. Quien ve la sombra no suele salir huyendo, sino callando mas de la cuenta. Como si, por unos segundos, la aparicion hubiera logrado lo mismo que logran ciertos libros: interrumpir el ruido interior y obligarte a escuchar con mayor cuidado lo que todavia esta siendo pensado junto a ti.

Memoria oral

Origen del relato

Juana de Asbaje nacio en Nepantla alrededor de 1651 y paso sus primeros años entre esa localidad y la Hacienda de Panoaya, en Amecameca, antes de ir a vivir a la Ciudad de Mexico y tomar los habitos con el nombre de Sor Juana Ines de la Cruz. La leyenda de la sombra que lee al alba en el corredor de la casa natal no tiene una fecha precisa de origen, pero circula con suficiente consistencia como para que los trabajadores y visitantes del museo que hoy ocupa el sitio la mencionen sin que nadie haya tenido que inventarla formalmente. La figura no asusta ni emite sonidos; simplemente esta ahi, con un libro o un papel, en la primera luz de la mañana, y desaparece cuando alguien intenta acercarse. La descripcion de la experiencia que hacen quienes dicen haberla visto incluye invariablemente la misma nota: no inspira miedo, inspira una extraña certeza de que el lugar sigue siendo habitado por una inteligencia.

Territorio

Territorio y atmósfera

Nepantla es un pueblo pequeño en la ladera del Popocatepetl que ha construido buena parte de su identidad alrededor del hecho de haber sido el lugar de nacimiento de Sor Juana. La casa natal, hoy museo, tiene la arquitectura de una construccion colonial de campo: corredores con columnas de madera, patios interiores y una disposicion de espacios que hace que la luz matutina entre de manera oblicua y se distribuya de forma diferente segun el mes del año. Esa arquitectura produce, en las primeras horas del dia, una calidad de luz y sombra que el ojo no procesa con la misma certeza que la luz plena del mediodia. En ese marco, una figura leyendo en el corredor puede ser tan facil de ver como de dudar.

Lectura cultural

Lectura cultural

La Sombra de Sor Juana propone una idea que la cultura letrada raramente formula de manera tan directa: que la escritura y el pensamiento pueden convertir a quien los practica en algo mas resistente que un cuerpo. Sor Juana murio en 1695, pero su presencia en Nepantla no se mide en biologia sino en la intensidad de lo que hizo en el mundo. La leyenda no dice que su fantasma este atrapado sino que su atencion sigue puesta en los libros, que es exactamente lo que la conocemos por haber hecho en vida. Al aparecer leyendo y no lamentando, la figura transforma el genero de la aparicion: no es el alma que no puede irse sino la mente que nunca termino lo que estaba haciendo.

Fuentes y contexto

Referencias para seguir leyendo

  • contexto

    Gobierno de México. (s. f.). Museo Casa Natal de Sor Juana Inés de la Cruz. https://www.gob.mx/

    Consultar referencia